¿Merece la pena jugar a DOOM 64 en 2026?
DOOM 64 fue mucho tiempo un tesoro oculto de la Nintendo 64, y este port cuidado por fin lo hace accesible. Lejos de un simple refrito, es una entrega de pleno derecho, más oscura e inquietante que sus mayores, con niveles laberínticos inéditos y una atmósfera opresiva sostenida por una banda sonora reptante. La acción en primera persona sigue siendo nerviosa, y el nuevo Unmaker da un objetivo bienvenido. El diseño de niveles favorece buscar secretos tanto como disparar. En la era del Doom moderno ultrarrápido, este 64 seduce por su tono lúgubre singular. Un clásico rehabilitado que merece el desvío.