Dragon Age II es una secuela más de acción e íntima que DAO. Kirkwall y el ascenso de Hawke a lo largo de diez años, compañeros notables. Menos épico que el original pero narrativamente valiente. Apreciado en retrospectiva.
Vuestro veredicto
Categoría
RPG1 jugador18+
Descripción
Ambiciosa secuela del RPG de BioWare que centra la aventura en Hawke, campeón de Kirkwall, en una narrativa que abarca diez años de conflictos. Editado por EA, lanzado en Europa en marzo de 2011. Protagonista predefinido con voz, relaciones de aprobación con los compañeros, combate más dinámico, narración enmarcada y resultados influidos por las elecciones.
Análisis de Dragon Age II
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
4/5
Historia
★★★★★
"Cautivador"
Encerrada en la sola Kirkwall, esta entrega hace de la ciudad un decorado único, escalonado por clases. La ciudad alta de mármol domina, la ciudad baja se ensucia de miseria, y bajo ella la ciudad oscura de las cloacas cobija a los excluidos. La dirección artística dibuja una urbe vertical y sofocante de la que nunca se escapa de veras, con la geografía social en lugar de mapa del mundo.
Antes que un reino, la partitura pone música a un círculo de allegados. Cada compañero de Hawke recibe su color, cuerdas amargas para uno, timbres exóticos de las Marcas Libres para otro, motivos que vuelven en cada reencuentro. Ceñida a las relaciones más que a una amenaza planetaria, la música privilegia lo íntimo y se teje como un álbum de retratos.
Extendido a lo largo de diez años, el relato sigue el ascenso de Hawke en Kirkwall mientras arde en rescoldo el conflicto entre magos y templarios. Lejos de un salvador todopoderoso, el héroe ve endurecerse la ciudad a su pesar, hasta la explosión que incendia todo el continente. El drama está en esa impotencia: ganar poder no basta para evitar que una ciudad se desgarre.
Dragon Age II, secuela más ceñida de la saga BioWare centrada en una ciudad a lo largo de una década, de combate más nervioso, con acogida dividida tras el entusiasmo del primero. Aún corriente, su interés de colección es modesto; las versiones japonesa y asiática siguen siendo más raras. Una pieza accesible para quien completa la trilogía Dragon Age en la consola, cuyo atractivo reside en la coherencia de un conjunto más que en un valor propio.
¿Merece la pena jugar a Dragon Age II en 2026?
Dragon Age II es una secuela más íntima y orientada a la acción que su antecesor, mucho tiempo poco querida pero reevaluada con el tiempo. Al concentrar su relato en el ascenso de Hawke dentro de la sola ciudad de Kirkwall, a lo largo de una década, el juego adopta una postura narrativa valiente que prioriza los personajes y las tensiones sociales sobre la epopeya. El combate más nervioso seduce, aunque el reciclaje flagrante de escenarios delata un desarrollo apresurado. Los compañeros notables y la escritura madura compensan con creces. Para quien acepta este cambio de escala, la aventura resulta entrañable y singular.