¿Merece la pena jugar a Dredge en 2026?
Pescar de día, huir del horror de noche, Dredge casa la gestión apacible con el pavor lovecraftiano con una destreza serena. Llenar la bodega como un puzzle, traer capturas grotescas, llevar misiones inquietantes, todo teje un bucle tan relajante como angustioso cuando oscurece. La aventura es corta y sus sistemas poco profundos, no esperes un reto duro. Pero la atmósfera, la escritura velada y el ciclo día-noche lo vuelven un paréntesis memorable. Reciente, fino y muy a tono con el momento.