¿Merece la pena jugar a Fast RMX en 2026?
Fast RMX llena un hueco enorme en Switch: la ausencia de F-Zero. Esta carrera antigravitatoria lanzada a altísima velocidad ofrece la sensación de deslizamiento pura, limpia y nítida, que echaban de menos los aficionados al género. El sistema de turbo gestionado como recurso, donde cambias de polaridad para recuperar energía, exige anticipación y premia el dominio. Treinta circuitos acrobáticos y una banda sonora electrónica desatada completan el cuadro. La estructura es escueta, sin verdadero modo aventura. Pero como desahogo de velocidad exigente, fluido y técnicamente soberbio, conserva todo su valor.