Una experiencia contemplativa que aborda el duelo a través del color. Las acuarelas animadas son de una belleza sobrecogedora, y el avance suave, sin peligro real, lo convierte más en un viaje emocional que en un reto. La música sublima cada cuadro.
Vuestro veredicto
Categoría
Plataformas1 jugador7+
Descripción
Una joven vencida por el dolor recorre un mundo descolorido que poco a poco recupera sus colores. Editado por Devolver Digital, lanzado en todo el mundo en 2018. Un relato sin palabras sobre el duelo, habilidades que devuelven la vida al escenario, plataformas suaves y una preciosa acuarela animada.
Análisis de Gris
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
4/5
Historia
★★★★★
"Cautivador"
Una acuarela viva donde el color regresa poco a poco a un mundo al principio vacío de tonos. Cada cuadro parece una ilustración enmarcada, la paleta acompasando las emociones del relato. Esta poesía gráfica, sin violencia ni texto, conmueve por su sola belleza.
El colectivo Berlinist envuelve este cuento sobre el duelo en una música post-rock y ambient de rara delicadeza: piano susurrado, voces etéreas y capas que crecen a medida que el color regresa al mundo. El sonido reacciona a los movimientos de la heroína, difuminando la frontera entre composición e interacción. Una partitura de belleza serena, inseparable de la emoción que desprende el juego.
Jugabilidad
"Magistral"
Avanzar aquí no consiste en vencer sino en revivir un mundo descolorido, franja de color tras franja de color. Cada nueva capacidad reabre el escenario en lugar de endurecer la prueba, el movimiento se mantiene suave y una caída nunca castiga. Esa apuesta dejará fríos a quienes buscan reto, pero como paseo contemplativo sostenido por una acuarela animada sublime, la emoción permanece intacta.
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Un trazo de acuarela cobra vida bajo los dedos, y el movimiento se vuelve un placer en sí mismo: cada salto, cada deslizamiento fluye con una gracia casi danzada. El color regresa poco a poco a un mundo en duelo, portando una emoción tenue y dulce. Lejos del reto castigador, la experiencia invita a saborear la belleza y dejarse llevar.
Su belleza en acuarela se exhibió tanto que algunos lo redujeron a una bonita postal interactiva. Es injusto: tras la ausencia de palabras, su plataformeo se reinventa con cada habilidad y sostiene una reflexión sobre el duelo de rara delicadeza. Quien busque un paréntesis contemplativo y emotivo, más que un reto, debería revisitarlo sin prejuicios.
¿Merece la pena jugar a Gris en 2026?
Gris es menos un plataformas que una experiencia visual y emocional. Su relato sin palabras sobre el duelo avanza por etapas de color que vuelven poco a poco a un mundo descolorido, y cada nueva habilidad reanima el decorado. La acuarela animada es una de las direcciones artísticas más bellas del juego independiente, sostenida por una banda sonora sublime. En reto es deliberadamente suave, casi sin posibilidad de fracaso, lo que decepcionará a quien busque un gameplay duro. Pero como viaje contemplativo y poético conserva toda su fuerza.