Importante secuela de Guilty Gear X con nuevos personajes icónicos como Bridget e I-No. El sistema de combate se profundiza con las nuevas mecánicas de Dust y Slash. Un salto cualitativo importante para la franquicia, frecuentemente citado como una de las mejores entregas de la serie.
Vuestro veredicto
Categoría
Lucha2 jugadores12+
Descripción
Secuela occidental de Arc System Works lanzada en 2003, conversión del recreativa Guilty Gear X2 (2002). Veintitrés personajes, Instant Kills retocados, modo Misión ambicioso: este capítulo sienta las bases competitivas del Guilty Gear moderno y arranca la rama XX/X2 de la saga.
Análisis de Guilty Gear X2
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
3/5
Historia
★★★★★
"Sólido"
Sprites de alta definición dibujados a mano, poses flamígeras e imaginería heavy metal: el estilo rock de Arc System Works estalla en cada asalto. La energía de las animaciones y la audacia del diseño de personajes convierten el combate en un concierto visual. Ese golpe estético, teatral y furioso, no ha perdido nada de su brillo.
Firmada por Daisuke Ishiwatari, la música hace aullar un heavy metal rabioso que se pega a la furia estilizada de los combates. Riffs saturados y solos encendidos electrizan cada duelo con una energía hard-rock asumida. Esa identidad sonora ardiente, fijada desde este primer título, se volvería el sello de una serie de culto.
Juego de lucha 2D de Arc System Works de estética rock y sistema técnico exigente, pilar de la escena versus cuya serie forjó una fidelidad duradera. Aún bastante extendido en Occidente, su interés reside en esa identidad gráfica y en su profundidad competitiva más que en la rareza. Una pieza de primer orden para aficionados a la lucha técnica que quieren la estirpe Guilty Gear en la consola.
La diversión en grupo
Secuela deslumbrante del brawler anime, más rica en personajes y mecánicas agresivas que empujan a la ofensiva permanente. La competición gana profundidad sin perder velocidad: cancelar ataques, gestionar la barra y sorprender al rival se vuelven un arte. Espectacular y exigente, ofrece duelos de una intensidad loca donde cada asalto se repite al instante para borrar la afrenta.