Una espera récord ampliamente recompensada: más rápido, más vasto y más difícil que su antecesor, sin traicionar nunca su alma melancólica. La dificultad de los jefes puede echar atrás, pero dominarla da un placer raro.
Vuestro veredicto
Categoría
Acción y aventura1 jugador7+
Descripción
La esperadísima continuación de Hollow Knight, desarrollada y editada por Team Cherry, por fin lanzada en 2025. Encarnas a Hornet, más ágil y ofensiva que el Caballero, ascendiendo el reino vertical de Pharloom. Un metroidvania dibujado a mano, denso en jefes exigentes, secretos y zonas interconectadas.
Análisis de Hollow Knight: Silksong
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
4/5
Historia
★★★★★
"Cautivador"
Dibujado a mano con una finura rara, el reino de Pharloom rebosa de detalles, animaciones expresivas y tonos melancólicos. Cada zona posee su propia identidad visual, y el conjunto compone uno de los metroidvanias más suntuosos jamás realizados.
Christopher Larkin firma una banda sonora de una belleza melancólica sobrecogedora: violines quejumbrosos, temas de jefe épicos y ambientes velados que abrazan cada zona de Pharloom. La música porta la emoción del viaje tanto como el diseño de niveles, y persigue mucho después.
Jugabilidad
"Magistral"
Hornet es un placer constante de controlar: más rápida, más aérea y más ofensiva que el Caballero, vuelve cada salto, cada parada, cada esquiva de una precisión gozosa. Dominar al personaje se convierte en una recompensa en sí misma.
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Adicción
"Obsesivo"
El tirón de una sala más es irresistible: cada zona insinúa un atajo, un poder o un secreto al alcance. La dificultad reinicia sin cesar los intentos contra los jefes, y el mapa descomunal alimenta una curiosidad que aplaza la hora de apagar mucho más allá de lo razonable.
Dificultad
"Difícil"
Duración
"Enorme"
El descomunal mapa de Pharloom se cuenta por decenas de horas: zonas interconectadas, misiones secundarias, jefes ocultos y finales múltiples multiplican la duración. El cien por cien, con sus secretos más retorcidos, exige una inversión colosal, sin dar nunca sensación de relleno.
Los jefes son el corazón palpitante del juego: de una exigencia temible, obligan a aprender cada patrón, cada gesto delator, hasta la danza perfecta. Variados, magníficamente animados y a menudo inolvidables, ofrecen picos de tensión que premian un dominio arduamente ganado.
Una joya desconocida
Pocas secuelas superan a una obra maestra; esta lo hace, ofreciendo uno de los metroidvanias más ricos jamás creados. Por la profundidad de su exploración, la belleza de su artesanía y la exigencia de sus jefes, es una joya imprescindible, mucho más de lo que cuesta.