Descripción
Una vasta recopilación de cacerías en la que rastreas grandes monstruos para equiparte cada vez mejor. Editado por Capcom, lanzado en 2018 en Europa y Norteamérica. Estilos de caza y artes personalizables, el modo felino Prowler, contenido colosal y cooperativo de hasta cuatro.
Análisis de Monster Hunter Generations Ultimate
Cazar monstruos con un arsenal de catorce armas de manejo radicalmente distinto sigue siendo un placer de una profundidad asombrosa, donde cada caza exige leer al animal y aprender sus señales. La curva de aprendizaje es dura y la interfaz delata su edad, pero la generosidad de contenido pasma: cientos de misiones, seis estilos de caza, el modo felino y un bestiario abrumador. En Switch, el portátil le sienta de maravilla, sobre todo en cooperativo a cuatro. Los veteranos de las entregas recientes torcerán el gesto ante ciertas animaciones rígidas, pero la densidad sigue sin par.
En lugar de la cacería cinematográfica de las entregas recientes, Generations Ultimate celebra la caza como taller de estilos: cuatro artes de caza, técnicas vistosas y catorce armas redefinidas ofrecen un número vertiginoso de formas de jugar un mismo monstruo. Dominar un estilo y reprobarlo en un objetivo más duro renueva sin fin la recolección. Esta recopilación sigue seduciendo por su profundidad mecánica. Cautela: la abundancia de contenido y el farmeo de materiales exigen verdadera paciencia.
Compilación generosa, esta entrega reúne dos juegos en uno y multiplica en consecuencia el número de monstruos y misiones. Las Artes de caza, el rastreo cooperativo y un endgame surtido invitan a forjar todas las panoplias. La perspectiva de dominarlo todo, arma tras arma, monstruo tras monstruo, convierte la duración en un objetivo asumido por los cazadores más tenaces.