Secuela directa de No More Héroes, Travis vuelve para subir el ranking de nuevo tras una venganza personal. Combate refinado con dos katanas posibles, niveles más variados, minijuegos extravagantes de gestión de mascotas 8 bits. Suda51 sigue en forma, escritura más madura pero humor intacto. Jefes memorables, ambiente único preservado. Secuela digna del culto.
Vuestro veredicto
Categoría
Acción y aventura1 jugador18+
Descripción
Secuela de No More Héroes desarrollada por Grasshopper Manufacture y publicada por Rising Star Games en Japón en abril de 2010. Travis Touchdown regresa para vengar a su amigo Henry enfrentándose a una nueva lista de asesinos aún más desquiciados. Junto a la katana de rayos aparecen dos nuevos puños eléctricos, las misiones secundarias se han enriquecido, el humor meta es más desinhibido que nunca y los jefes resultan todavía más extravagantes. El juego confirma a Suda51 como el autor de culto del género de acción excéntrico.
Análisis de No More Heroes 2 - Desperate Struggle
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
4/5
Historia
★★★★★
"Cautivador"
Más tajante y estilosa aún, la secuela lleva el cel-shading punk y el desfase retro hasta una desmesura asumida. Homenajes de 8 bits, encuadres desorbitados y una paleta ácida componen un caos gráfico perfectamente controlado. Esa insolencia visual, fiel a Suda51, sigue siendo un regalo de irreverencia.
De nuevo firmada por Masafumi Takada, la secuela lleva más lejos su electro-rock sobrecargado, multiplicando temas nerviosos y temas hechos para los jefes delirantes. La música acompaña la desmesura estilizada de los enfrentamientos con una energía feroz. Esa locura sonora asumida prolonga con brío el aura de culto de la serie.
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Adicción
"Cautivador"
Dificultad
"Difícil"
Duración
"Larga"
Información técnica
💾2,8 GB📅21/10/2010
Editado por Ubisoft
Precio, valor y rareza de No More Heroes 2 - Desperate Struggle (Wii)
Secuela de la acción de culto de Suda51, que lleva más lejos la sangre, el humor chirriante y los combates a sable láser de Travis Touchdown en una Santa Destroy siempre destartalada. Fabricada en volumen mesurado para un género adulto en Wii, su atractivo reside en ese estatus de segunda entrega de una saga de autor apreciada más que en una rareza general. Un objetivo buscado para coleccionistas de Grasshopper.
Jefes memorables
Retomando la ascensión sangrienta de Travis, esta secuela multiplica los duelos contra asesinos aún más extravagantes, de gemelos acrobáticos a una rival vengativa. Más rápida y más generosa en variedad, pule el manejo de la katana de luz y las llaves sin perder su insolencia. Esta galería de matones pintorescos prolonga con garbo el espíritu desquiciado del primero.
Cuando el juego rompe la cuarta pared
Secuela consciente de sí misma hasta el vértigo, la aventura lleva la autoparodia aún más lejos: sus protagonistas saben que están en una segunda entrega, comentan el lugar del jugador y deslizan minijuegos retro que parodian el propio medio. Entre violencia estilizada y guiños constantes a su naturaleza de videojuego, esa ironía cómplice sigue siendo una firma inimitable.
Una moral cuestionable
Escalar en el ranking de asesinos a sueldo eliminando uno a uno a tus rivales, katana láser en mano y mando agitado como un arma, es el día a día de un otaku convertido en asesino. El juego asume de lleno su absurdo moderno, y encadenas ejecuciones con estilo sin preguntarte demasiado qué vale una ambición que se mide por el número de cadáveres que dejas atrás.
¿Merece la pena jugar a No More Heroes 2 - Desperate Struggle en 2026?
No More Héroes 2 Desperate Struggle afina la fórmula de culto del primero eliminando parte de sus pesadeces, en particular la fastidiosa travesía de la ciudad, en favor de una acción más directa y ceñida. El combate al sable láser y al movimiento gana en variedad y espectáculo, mientras el humor mordaz y la sátira de Suda51 conservan todo su mordiente. Algunas secuencias inesperadas, incluidos pasajes en pixel art, recuerdan la audacia formal de la serie. Más accesible y ágil que su antecesor, el título sigue siendo una obra de autor singular. Para el fan de No More Héroes o de la acción estilosa y desfasada, esta secuela sigue siendo un logro jubiloso.