Slipstream es una carta de amor a los arcades de carreras noventeros, con sprites y falso 3D. El derrape se siente delicioso y el multijugador local evoca los salones recreativos. Corto pero afilado, ideal para partidas rápidas y ligeras.
Vuestro veredicto
Categoría
Carreras4 jugadores3+
Pantalla dividida
Descripción
Carreras retro inspiradas en las recreativas de los 90, donde enlazas curvas bajo el atardecer. Editado por BlitWorks, lanzado en todo el mundo en 2021. Pixel art colorido, derrapes a la antigua, modo Gran Premio, contrarreloj y synthwave nostálgico para hasta cuatro jugadores.
Análisis de Slipstream
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Directo de los ochenta, un oleaje de synthwave y bajos de neón impulsa cada curva. Los pads brillantes y los leads outrun cabalgan la velocidad y convierten cada carrera en un videoclip retrofuturista. Ese ambiente crepuscular, mitad recreativa mitad cinta olvidada, sostiene buena parte del encanto del juego.
Jugabilidad
"Magistral"
Homenaje declarado a las recreativas de carreras de los 90, sprites aplanados y falso 3D incluidos, su sensación de derrape es sencillamente gozosa: activar el rebufo y encadenar curvas con freno de mano se vuelve un reflejo adictivo. Corto pero afilado, ideal en versus local, destila un arcade puro que pocas producciones modernas se atreven a recuperar.
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Todo gira en torno a la sensación de velocidad: el asfalto retro se desliza, el derrape salta con un toque y el escenario pseudo-3D se funde bajo las ruedas. Las carreras duran minutos, así que vuelves enseguida para rebajar tu crono. Un homenaje arcade nervioso, claro y emocionante.
Adicción
"Cautivador"
Dificultad
"Fácil"
Duración
"Larga"
Información técnica
💾0,2 GB📅17/09/2021
Editado por Blitworks
Precio, valor y rareza de Slipstream (Nintendo Switch)
Esta carrera arcade retro a cuatro funciona a base de derrapes: encadenas curvas de lado, os rozáis, adelantas por los pelos y la rivalidad sube rápido bajo la estética pixelada llena de nostalgia. El manejo es inmediato y las carreras breves, perfectas para retomar mando en mano sin explicaciones. Ideal para sesiones improvisadas que acaban en revanchas sin fin.