Taiko no Tatsujin: Drum 'n' Fun! captura toda la energía festiva de la saga, sobre todo con los Joy-Con agitados al ritmo. La lista de temas es generosa y variada, y el multijugador hace maravillas. Un party musical tan simple como contagioso.
Vuestro veredicto
Categoría
Ritmo4 jugadores3+
Cooperativo
Descripción
Tocas al ritmo un tambor taiko tradicional al compás de temas pegadizos. Editado por Bandai Namco, lanzado en todo el mundo en 2018. Notas al centro y al borde, un amplio repertorio de canciones, retos de precisión, minijuegos festivos y dúos o partidas a cuatro.
Análisis de Taiko no Tatsujin: Drum 'n' Fun!
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
2/5
Historia
★★★★★
"Clásico"
Un caleidoscopio de J-pop, éxitos de anime y piezas clásicas desfila a cada golpe, y cada tema dicta la cadencia de las baquetas. Los ritmos saltarines piden marcar el compás, y la alegría contagia desde la primera nota. Esa lista variopinta, festiva y reunidora mantiene vivo el tambor durante horas.
Jugabilidad
"Magistral"
La energía festiva de la saga estalla en cuanto agitas los Joy-Con a compás: la detección de movimiento, sorprendentemente reactiva, deja golpear el aire con verdadera sensación de tambor. Una tracklist generosa y el multijugador inmediato lo vuelven un fijo de las noches en sofá. Tan fácil de coger como gozoso de compartir.
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Todo nace del placer físico de golpear el tambor a ritmo: cada golpe suena, la lista de canciones rebosa éxitos y el tempo acaba habitando las manos. En compañía la fiesta sube de nivel, entre rivalidad sana y risas. Fácil de coger, difícil de soltar, el juego festivo musical por excelencia.
Adicción
"Cautivador"
Dificultad
"Fácil"
Duración
"Media"
Información técnica
💾2,5 GB📅02/11/2018
Editado por Bandai Namco
Precio, valor y rareza de Taiko no Tatsujin: Drum 'n' Fun! (Nintendo Switch)
Con cuatro baquetas en mano, golpeáis el tambor juntos buscando la mejor puntuación común, o peleáis por el primer puesto en un ambiente de verbena. Los temas pegadizos y la jugabilidad inmediata hacen que todos se sumen en dos segundos, del novato al fanático. Competición y cooperación se alternan sin roces, y la fiesta se reanuda en cuanto apetece moverse.