Un bello puzzle-plataformas que usa mecánicas electromagnéticas originales. Narrativa visual atmosférica sin diálogos. Corto pero memorable y genuinamente satisfactorio. Uno de los juegos indie de mayor calidad disponibles en PS3.
Vuestro veredicto
Categoría
Plataformas1 jugador7+
Descripción
Plataformas-puzzle de Rain Games que transpone a un niño con poderes magnéticos en steampunk ruso. Editado por Rain Games, lanzado en diciembre de 2015 en Europa, Noruega, Turquía y Norteamérica. Joven niño huérfano varado en la misteriosa torre de Teslagrad gobernada por el rey tiránico buscando comprender su herencia Teslamantica, más de cien salas de la torre de Teslagrad por explorar en metroidvania interconectado, jugabilidad plataformas-puzzle mezclando exploración silenciosa y desbloqueo progresivo de poderes magnéticos, más de ocho poderes magnéticos por desbloquear como Capes Magnetic y Blink, más de quince bosses requiriendo combinaciones de poderes, estética cartoon pintada a mano de Rain Games inspirada en la Rusia zarista, narración sin diálogos enteramente gestual, banda sonora de Lars Erik Wahlberg.
Análisis de Teslagrad
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
3/5
Historia
★★★★★
"Sólido"
Escenarios dibujados a mano de una elegancia steampunk, siluetas nítidas y luz magnética: el juego compone un cuento mudo de una gran belleza gráfica. El cuidado del trazo y el ambiente contenido rebosan de poesía. Esa dirección artística, refinada y cuidada, es una joya de la animación independiente.
Plataformas y enigmas magnéticos de Rain Games, Teslagrad seduce por su dirección artística dibujada y su universo steampunk mudo, primero indie y luego editado en caja por un especialista en pequeñas series físicas. Este lanzamiento limitado interesa a los coleccionistas de ediciones tangibles de indies. Su interés reside en esa rareza de tirada y en su encanto singular.
¿Merece la pena jugar a Teslagrad en 2026?
Teslagrad es un puzle-plataformas independiente de una gran elegancia, que construye su gameplay en torno a mecánicas electromagnéticas originales, donde se manipulan las polaridades para propulsarse, volar o resolver enigmas ingeniosos. Su narración enteramente visual, sin el menor diálogo, despliega un relato atmosférico sostenido por una soberbia dirección artística dibujada a mano, bañada en una melancolía discreta. Corto pero de una gran coherencia, el juego sabe seguir siendo memorable y satisfactorio de principio a fin. Para el aficionado a la plataforma de puzles refinada o a la producción independiente cuidada, esta pequeña joya sigue siendo un descubrimiento precioso.