Un spin-off compacto y experimental de Suda51, hecho de minijuegos y metahumor. La audacia y el tono peculiar divierten, pero las mazmorras repetitivas y la pobreza visual limitan pronto la diversión.
Vuestro veredicto
Categoría
Acción2 jugadores16+
Cooperativo
Descripción
Travis Touchdown es absorbido por una consola maldita y debe superar seis juegos para escapar. Editado por Marvelous, lanzado en todo el mundo en 2019. Combate con sable de luz a vista cenital, estilos variados según cada juego interno, diálogos disparatados, referencias al videojuego y cooperativo a dos.
Análisis de Travis Strikes Again: No More Heroes
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
3/5
Historia
★★★★★
"Sólido"
Jugabilidad
"Magistral"
Cortar bugs con una catana láser por mazmorras retro parte de una idea descabellada, pero la ejecución es deliberadamente mínima. Los niveles encadenan diseños repetitivos y un brawler básico que se agota pronto, salvado por el humor meta y la variedad de minijuegos. Una curiosidad que divierte a ratos más que engancha, reservada a los curiosos de Suda51.
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Adicción
"Cautivador"
Dificultad
"Fácil"
Duración
"Larga"
Información técnica
💾6 GB📅18/01/2019
Editado por Marvelous
Precio, valor y rareza de Travis Strikes Again: No More Heroes (Nintendo Switch)
Absorbido dentro de una consola maldita, el asesino salta de juego en juego y comenta sin descanso el propio medio: indies oscuros, convenciones de diseño y referencias a raudales se suceden en aventuras que a veces se escriben como ficciones de texto. Esa zambullida meta en las entrañas del videojuego, firmada por un autor guasón, difumina con deleite el límite entre jugar y hablar de juegos.
Una moral cuestionable
Escalar en el ranking de asesinos a golpe de katana láser es la ambición de un héroe otaku movido más por la gloria y el dinero que por causa noble alguna. Eliminamos con método a asesinos rivales saboreando un humor pícaramente provocador, sin detenernos demasiado en la naturaleza del oficio. Ver que una meta tan banal —ser el número uno— legitime semejante acumulación de cadáveres tiene algo irresistiblemente excéntrico.