Reunir a tus Mii en una avalancha de minijuegos y tableros hechos para la convivencia, donde el mando sirve de mil formas: este party game lo apuesta todo a la risa compartida y la accesibilidad. La suerte zarandea a la habilidad, y los giros provocan tantos gritos como carcajadas. A cuatro, es una velada garantizada. Colorido, festivo e imprevisible, un imprescindible para reunir a la familia.