¿Merece la pena jugar a Wolfenstein II: The New Colossus en 2026?
En Switch, The New Colossus impresiona ante todo como proeza técnica: un FPS tan nervioso corriendo en portátil es toda una hazaña. La acción subjetiva conserva un mordiente raro, el manejo doble de armas multiplica la violencia gozosa, y el reparto sostiene una ucronía oscura y sorprendentemente bien escrita. No todo es de color de rosa: la versión portátil cede sacrificios visuales y un grano marcado, y el ritmo alterna grandes momentos y tramos más confusos. Para quien quiere un shooter narrativo contundente en movimiento, el interés sigue vivo.