¿Merece la pena jugar a Arkanoid en 2026?
El port de Arkanoid para NES es uno de los rompe-ladrillos más precisos de la consola. Simple, legible y ferozmente adictivo, traslada el arcade de Taito con una fidelidad notable. El control con mando sigue siendo correcto, y el famoso dial giratorio Vaus de NES, cuando se dispone de él, transforma la experiencia en algo casi arcade. El ritmo es ideal tanto para sesiones de cinco minutos como para largas veladas, y la dificultad aumenta con una progresión muy bien ajustada. Para los aficionados a los clásicos de arcade y a la jugabilidad puramente mecánica, sigue siendo hoy un título intemporal que no hay que dudar en sacar.