¿Merece la pena jugar a B.C. Kid en 2026?
B.C. Kid es la versión europea de Bonk, el pequeño cavernícola cuya cabeza dura se convirtió en su arma principal. Por islas prehistóricas coloridas, se aturde a dinosaurios y enemigos a cabezazos, se muerden trozos de carne para ganar nuevos poderes y se enfrentan jefes descomunales. El concepto gracioso y el estilo visual siguen siendo entrañables, aunque la jugabilidad algo rígida ha envejecido. Una plataforma simpática y llena de personalidad, recomendable a los aficionados a las mascotas retro y al humor amable.