BioShock Infinite es una obra mayor con Columbia, la ciudad flotante racista y libertaria, espléndida y aterradora. Elizabeth es el mejor personaje compañero de la generación. Un final que lo trastoca todo.
Vuestro veredicto
Categoría
Shooter en primera persona1 jugador18+
Descripción
Tercera entrega que se aleja de Rapture rumbo a la ciudad voladora de Columbia en 1912, donde Booker DeWitt debe rescatar a Elizabeth, dotada de poderes sobrenaturales. Editado por 2K Games y desarrollado por Irrational Games, lanzado en 2013 en Europa, Norteamérica, Asia y Japón. Vigorizantes sustituyendo a los plásmidos, desplazamiento por las Skylines aéreas, Elizabeth como aliada inteligente que abre brechas dimensionales, estética steampunk americana.
Análisis de BioShock Infinite
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
MAX
Historia
★★★★★
"Magistral"
Una ciudad voladora bañada de luz, colores deslumbrantes y arquitectura utópica: Columbia contrasta radicalmente con las profundidades de Rapture. El contraste entre belleza luminosa y violencia latente compone una identidad sobrecogedora. Esa dirección artística, amplia e inspirada, prolonga magistralmente el legado de la serie.
De nuevo firmada por Garry Schyman, la música sorprende con sus versiones anacrónicas de éxitos modernos arregladas a la moda de 1912, del gospel al barbershop. Ese vértigo temporal, perturbador y genial, nimba Columbia de una extrañeza fascinante. Esa audacia sonora, única en su género, sigue siendo una de las más memorables del medio.
Enviado a rescatar a una joven en una ciudad voladora entregada al fanatismo, un detective caído se ve atrapado en un vértigo de mundos paralelos. El relato aborda el racismo, la redención y el determinismo con una audacia conceptual sobrecogedora. Su final demoledor y su dúo inolvidable lo convirtieron en objeto de apasionado debate.
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Adicción
"Obsesivo"
Surcar los raíles aéreos de Columbia alternando disparos y poderes sobrenaturales instaura un ritmo nervioso que la belleza del mundo y la intriga retorcida subliman. Rebuscar en cada rincón dinero y mejoras reaviva la exploración. El gunplay carece a veces de mordiente, pero la fascinación del decorado y las ganas de desvelar su misterio empujan a avanzar sin tregua.
Cierre de la trilogía que abandona los fondos marinos por la ciudad voladora de Columbia, uno de los títulos más alabados y debatidos de la generación. Vendido en masa, sigue disponible por doquier y barato. Su deseabilidad es la de un gran juego de autor a poseer por su aura narrativa, no por una rareza, pues su tirada colosal impide cualquier cotizacion alta.
¿Merece la pena jugar a BioShock Infinite en 2026?
BioShock Infinite sigue siendo una obra notable, sostenida por Columbia, ciudad flotante bañada de luz cuya belleza enmascara una ideología racista y opresiva. El contraste entre ese marco soleado y la negrura del discurso aún golpea. Elizabeth, compañera de una inteligencia y una presencia poco comunes, sigue siendo uno de los personajes mejor escritos de su generación. El gunplay y el sistema de desgarros aún dividen, juzgados por debajo de la ambición narrativa, pero la conclusión vertiginosa sigue obsesionando. Una experiencia que vivir por su audacia y su poder evocador.