Una joya desconocida
Experiencia casi a ciegas, este microjuego se juega de oído, siguiendo sonidos que se desplazan por el espacio estéreo. Audaz e inclasificable, nunca apuntó más que a un público de exploradores sonoros. Para quien ama cuando un juego lo apuesta todo a una idea radical, es una pepita sensorial única, que descubrir con auriculares y los ojos entornados.