Un FPS de Criterion Games que lleva los límites técnicos de PS2 al extremo. Los efectos pirotécnicos y las armas destructivas son espectaculares. La campaña corta pero intensa sigue siendo una de las experiencias visualmente más impresionantes de la consola. Imprescindible para los fans del FPS.
Vuestro veredicto
Categoría
Shooter en primera persona1 jugador16+
Descripción
FPS de Criterion lanzado en 2006, célebre por su diseño de sonido de una violencia poco común y por la destructibilidad masiva de sus escenarios. Con tiroteos coreografiados como en una película de acción y armas con peso real, estableció un listón técnico impresionante para los últimos años de PS2.
Análisis de Black
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
2/5
Historia
★★★★★
"Clásico"
El estudio Criterion, venido de Burnout, aplica al tiro su ciencia de la destrucción. Aquí todo se rompe: muros que se desmoronan bajo las balas, coberturas que vuelan en pedazos, coches y barriles que explotan en surtidores de escombros y humo. Las armas mismas se filman con un fetichismo marcado, reflejos de acero, eyección de casquillos, fogonazos acentuados.
Caso raro en el tiro, la banda sonora es una verdadera partitura orquestal grabada. Metales marciales, cuerdas tensas y percusión cinematográfica acompañan los tiroteos como las escenas de acción de un blockbuster, creciendo con cada asalto y cayendo en las calmas.
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Cada arma golpea, cada muro se desmorona, cada tiroteo hace saltar el decorado en mil pedazos: este FPS lo apuesta todo a la sensación bruta del disparo y a la destrucción gozosa. El ruido, el impacto y el estruendo crean un subidón inmediato, casi cinematográfico. Corto, intenso y espectacular, un desahogo hecho para los amantes de los tiroteos contundentes.
Versión coreana de Black, el shooter en primera persona de Criterion que elevó la destrucción de escenarios y el estruendo de las armas a espectáculo, aparecido al final de la vida de PS2. Llegado tarde a un mercado coreano ya volcado en la siguiente generación, su prensado local fue breve. La deseabilidad reside en la reputación técnica de culto del juego y en la rareza de una edición de fin de ciclo poco producida en el territorio.
¿Merece la pena jugar a Black en 2026?
Shooter de Criterion, Black lo apuesta todo a la sensación de la destrucción, donde cada arma arranca trozos de escenario en un diluvio de esquirlas, humo y explosiones, convirtiendo cada enfrentamiento en un espectáculo pirotécnico. El gunplay contundente, la legibilidad de los tiroteos y el placer bruto de pulverizarlo todo siguen seduciendo a los amantes del FPS nervioso. La ausencia de multijugador y una campaña corta pesan algo. Un buen shooter para amantes del FPS espectacular.