Blur es un juego de carreras arcade competitivo que mezcla coches reales y power-ups al estilo Mario Kart. Sólido en multijugador, visualmente dinámico. Subestimado a su lanzamiento.
Vuestro veredicto
Categoría
Carreras4 jugadores12+
Pantalla dividida
Descripción
Carreras arcade de Activision donde coches con licencia se enfrentan con armas luminosas. Editado por Activision, lanzado en Europa en mayo de 2010. Armas activables en carrera, varios vehículos con licencia, multijugador en línea competitivo y presentación vistosa. Versión europea.
Análisis de Blur Racerz
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Mezclar carrera arcade y armas al estilo Mario Kart en circuitos realistas da un cóctel explosivo y furiosamente nervioso. Soltar un bonus para adelantar in extremis o defenderse de un ataque brinda una emoción inmediata, sobre todo en multijugador. Colorido, rápido y hecho para la confrontación, un racing que dinamita los códigos del género con una diversión contagiosa.
Versión japonesa de Blur, carrera arcade de Bizarre Creations, lanzamiento menos común que las ediciones occidentales en un mercado donde el género caló poco. Esta edición atrae sobre todo a los aficionados a las tiradas niponas de un estudio británico añorado. Su interés reside en esa tirada local más que en un fuerte valor.
La diversión en grupo
Carrera arcade que injerta armas tipo arena en coches reales, convirtiendo cada gran premio en una pelea rodante a base de potenciadores ofensivos. La competición oscila entre el pilotaje limpio y los golpes bajos oportunos, donde el líder nunca está a salvo de un ataque vengativo. El juego en línea original ya no está garantizado, pero la pantalla partida local conserva toda su energía caótica y cercana.
¿Merece la pena jugar a Blur Racerz en 2026?
Blur sigue siendo una curiosidad entrañable, ese juego de carreras arcade que injertaba power-ups al estilo Mario Kart sobre coches con licencia bien reales. La idea aún funciona, sostenida por una conducción nerviosa y un festival de efectos luminosos que todavía deslumbra. El solo ha envejecido algo en su progresión, y el cierre de los servidores priva al título de su mejor baza, un multijugador antaño temible. En pantalla partida, la diversión permanece intacta. Subestimado al salir, conserva hoy el encanto de los conceptos singulares que nadie ha osado retomar.