Buggy Run propone carrera todoterreno en Master System con vehículos de ruedas anchas y circuitos accidentados. La vista isométrica se esfuerza por la legibilidad y el ritmo rápido encaja con sesiones cortas. Simpático para aficionados a la carrera arcade 8 bits, sin rivalizar con las referencias 16 bits.
Vuestro veredicto
Categoría
Carreras1 jugador3+
Descripción
Carreras de buggies todoterreno de Sega, editadas por Sega en 1994 en Europa y Brasil. Seis pilotos, nueve circuitos de desierto, montaña y nieve, modo campeonato, contrarreloj, versus a dos alternado y mejoras de buggy entre carreras.
Análisis de Buggy Run
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Chispeante y saltarina, la música acompaña las carreras todoterreno con temas juguetones perfectamente ajustados al ritmo frenético de las pistas. Las melodías pegadizas disparan la adrenalina y subrayan cada salto de buggy. Esa energía sonora, alegre y nerviosa, es toda la sal de este pequeño desahogo de Sega.
Jugabilidad
"Sólido"
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Lanzar tu buggy por circuitos accidentados, saltar los baches y adelantar al límite con vista cenital: la conducción todoterreno brinda sensaciones rebotantes y llenas de energía. Ganar para mejorar tu vehículo mantiene las ganas de seguir corriendo. Colorido y nervioso, este pequeño juego de carreras apuesta por el placer inmediato de pilotar.
Adicción
"Cautivador"
Dificultad
"Equilibrada"
Duración
"Media"
Información técnica
💾0,15 MB📅01/01/1994
Editado por Sega
Precio, valor y rareza de Buggy Run (Master System)
Juego completo; caja, manual y soporte muy limpios. Poco manipulado.
Q1 dañadoQ6 completoQ10 nuevo
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Interés de coleccionismo
Buggy Run figura entre los lanzamientos de fin de vida de Master System, repartido entre PAL y Tec Toy, y sus altos precios en caja reflejan una verdadera escasez de circulación. El título de Sega apenas dejó huella en prensa ni jugadores, de modo que su cotización depende de la dificultad de hallar copias completas en esos dos mercados tardíos. El interés es patrimonial, ligado al fin de catálogo más que a un estatus de culto.