Un FPS táctico de una pureza temible: dos bandos se enfrentan por rondas, compran su arsenal y se imponen por la colocación, la comunicación y la sangre fría. La tensión de una ronda uno contra uno no tiene igual, y cada victoria se gana. Exigente pero inmediato, tremendamente adictivo en equipo, una referencia absoluta del tiro competitivo llevada a consola.
Comprar el arma al inicio de la ronda, aguantar un ángulo y luego desactivar la bomba bajo la presión de un equipo rival instaura una tensión táctica donde cada ronda relanza al instante la revancha. Aprender los mapas y coordinar a los compañeros alimenta una progresión constante. La conversión a consola carece de precisión en la puntería, pero ese duelo de equipo milimétrico conserva una intensidad temible.