¿Merece la pena jugar a Crash Bandicoot 4: It's About Time en 2026?
Crash Bandicoot 4: It's About Time recoge el guante de la plataforma exigente con brío. Fiel al espíritu de los clásicos, despliega niveles densos, poderes de máscaras que transforman el escenario y una dificultad temible que no perdona. Su realización colorida e inventiva rebosa creatividad, pero la caza total de coleccionables puede volverse frustrante, incluso punitiva. Para los amantes del reto old-school y la precisión milimétrica, es un deleite que no ha envejecido. Los jugadores más casuales, en cambio, pueden atascarse. Una secuela ambiciosa, generosa y aún temible en Switch.