Adrenalina arcade en su máxima expresión. Pisar a fondo, esquivar tráfico y soltar pasajeros donde sea convierte cada carrera en locura feliz. Crazy Taxi en Dreamcast sigue siendo referencia.
Vuestro veredicto
Categoría
Carreras1 jugador7+
Descripción
El taxista B.D. Joe entrega pasajeros a toda velocidad por las calles de San Francisco en este juego de carreras de culto de Sega. Editado por Sega, lanzado en Japón en enero de 2000. Carreras de taxi con entregas cronometradas, acrobacias en la ciudad, ambiente musical punk-rock, múltiples conductores jugables. Versión japonesa.
Análisis de Crazy Taxi
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
A todo gas sobre los riffs punk de The Offspring y Bad Religion, la carrera abraza una energía rock sobrecargada. Las guitarras saturadas disparan la adrenalina y encajan con el caos alegre de las entregas relámpago. Inseparable del juego, esa electricidad sonora sigue siendo el emblema de toda una era arcade.
Jugabilidad
"Magistral"
Derrapes en ángulo recto, acelerones a toda velocidad, atajos suicidas: la conducción arcade busca el placer puro y lo logra al instante. Encadenar clientes contrarreloj brinda unas sensaciones que pocos juegos igualan todavía. El contenido es escaso y la ciudad apenas ha cambiado, pero esa energía desbocada con el mando en la mano sigue siendo irresistible para partidas cortas.
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Recoger a un cliente, lanzarse a contramano y frenar entre una lluvia de chispas: todo se entiende en treinta segundos y aun así vuelves una y otra vez. La adrenalina del crono, los saltos imposibles y la banda sonora punk provocan un subidón inmediato. Concentrado puro de arcade, esta locura urbana no ha envejecido nada.
Adicción
"Obsesivo"
Recoger un cliente, lanzarse a contramano y apuntar a la propina perfecta: el bucle cabe en treinta segundos y se reinicia antes de pensarlo. El reloj que corre, el marcador que sube y los saltos imposibles sostienen una tensión alegre carrera tras carrera. El contenido es escaso y la ciudad pronto se repite, pero la caza del mejor recorrido sigue siendo endiabladamente absorbente.
La edición japonesa de Crazy Taxi es el prensaje original del arcade Hitmaker. Carátula más colorida y elementos NAOMI conservados.
Una carátula de culto
Un taxi amarillo lanzado de frente hacia ti, capó alzado y ruedas humeantes sobre un fondo limpio: todo el espíritu arcade cabe en esa imagen directa. El logo trazado a lo punk y los colores saturados anuncian la carrera desbocada, el rock y la energía urbana. Inmediata y festiva, sigue siendo una de las carátulas más reconocibles de Dreamcast.
¿Merece la pena jugar a Crazy Taxi en 2026?
Esencia pura del arcade Sega, Crazy Taxi funciona hoy gracias a un diseño de jugabilidad nitidísimo. Elegir cliente, sentir la flecha apuntando al destino y encadenar derrapes y atajos brinda un placer inmediato poco común. La banda sonora punk de The Offspring sigue golpeando, aunque la pérdida de licencias en algunas reediciones rebaja la experiencia. Para una sesión de quince minutos después del trabajo, pocos títulos aguantan tan bien la comparación.