Conversión tardía del gran Crazy Taxi de Dreamcast al GameCube. Conducción loca, contrarrelojes por una soleada ciudad Sega, sin Offspring ni Bad Religion por licencias caducadas. Sigue siendo divertido, pero mejor el original de Dreamcast.
Vuestro veredicto
Categoría
Carreras1 jugador7+
Descripción
Los locos taxistas entregan clientes a través de la ciudad en este port de Crazy Taxi de Sega para GameCube. Editado por Sega, lanzado en Estados Unidos en mayo de 2002. Juego de carreras arcade con taxistas entregando clientes en el tiempo asignado, música punk y frenético gameplay.
Análisis de Crazy Taxi
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
A todo gas sobre los riffs punk de The Offspring y Bad Religion, la carrera abraza una energía rock sobrecargada. Las guitarras saturadas disparan la adrenalina y encajan con el caos alegre de las entregas relámpago. Inseparable del juego, esa electricidad sonora sigue siendo el emblema de toda una era arcade.
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Recoger a un cliente, zigzaguear entre el tráfico y frenar entre un chirrido de neumáticos: treinta segundos bastan para entenderlo, horas no bastan para soltarlo. El crono, los saltos delirantes y la banda sonora a tope crean una euforia inmediata. Llevado a GameCube con el mismo ímpetu, este concentrado de arcade sigue siendo irresistible.
Adicción
"Obsesivo"
Cargar a un cliente, lanzarse a contramano y buscar la propina perfecta: el bucle se resuelve en treinta segundos y se reinicia antes incluso de pensarlo. El cronómetro que corre, la puntuación que sube y los saltos inverosímiles mantienen una tensión jubilosa carrera tras carrera. El contenido es escaso y la ciudad pronto da vueltas en círculo, pero la caza del mejor run sigue siendo endiabladamente adictiva.
Conversión tardía del éxito arcade en una consola donde Sega ya era editora externa, la edición estadounidense sigue siendo muy común y el interés de coleccionismo es moderado. Un detalle inquieta a los puristas: la banda sonora con licencia de Offspring y Bad Religion desapareció en las reediciones, así que las copias originales intactas se examinan con más atención. El valor se concentra en el ejemplar precintado.
¿Merece la pena jugar a Crazy Taxi en 2026?
Conversión del clásico de la recreativa de Sega, Crazy Taxi pone al jugador a conducir un taxi desatado por una ciudad abierta, para entregar a sus clientes lo más rápido posible a fuerza de derrapes, saltos y atajos improbables. El ritmo frenético, la banda sonora punk rock y la pura embriaguez de la conducción arcade siguen siendo endiabladamente eficaces, años después. El contenido es escaso y la rejugabilidad recae en la puntuación. Para los aficionados al arcade puro y los nostálgicos de los salones, sigue siendo un chute de adrenalina inmediato, igual de gozoso en sesiones cortas.