Carrera japonesa centrada en el tuning, pone el acento en la preparación de los coches más que en una larga carrera: ajustas, personalizas, pruebas tu bólido en la pista. Su brevedad nace de esa apuesta de taller rodante, donde la diversión surge del reglaje y la carrera de prueba. Se vuelve por la personalización y el mejor set-up, más que por la duración.