Segunda vuelta a la pista para el simulador de cría, esta secuela profundiza aún más en la selección genética, el entrenamiento y la gestión de la cuadra a lo largo de temporadas que se prolongan sin fin. Llevar a un potro hasta los grandes derbis exige constancia, y cada generación reaviva las ganas de perfeccionar el linaje. Esa profundidad paciente, fiel a la serie, justifica una longevidad que los aficionados a la gestión hípica aprecian.