Herramienta de creación más que juego, este software japonés permite construir tus propios puzles de caída de bloques, pieza a pieza. Se abre en sesiones de taller, para diseñar, ajustar y probar tus ideas. Su brevedad nace de esa naturaleza de banco de trabajo: el interés es el placer de fabricar y compartir, no un guion que seguir.