¿Merece la pena jugar a Dicey Dungeons en 2026?
Dicey Dungeons convierte una idea simple, dados encajados en cartas de acción, en un roguelike de variedad notable. Cada personaje impone sus propias reglas, a veces opuestas a las demás, de modo que dominar uno apenas ayuda con el siguiente. Las partidas son cortas, ideales en portátil, y la profundidad nace de la tirada y las combinaciones más que de la duración. La estética colorida y el humor de concurso aligeran la mecánica. Algunas partidas dependen demasiado de la suerte, pero el conjunto sigue siendo astuto y generoso. Un excelente roguelike de reflexión que ha envejecido muy bien.