Edición japonesa del juego de baile Disney sacado de la franquicia High School Musical, cuyo eco en Japón fue bastante más débil que en Occidente donde el fenómeno estaba en su apogeo. Ese desajuste entre una licencia muy occidental y el mercado nipón limitó con fuerza la tirada local, lo que vuelve la versión japonesa rara. Su interés de colección radica en esa distribución regional reducida de un título apoyado en un éxito cultural propio del público anglófono.