Interés de coleccionismo
Editado por Sega en Japón en noviembre de 1992, Doraemon - Yume Dorobou to 7 Nin no Gozans nunca salió del archipiélago, ya que el popularísimo manga de Fujiko F. Fujio se ceñía entonces sobre todo a Asia. Ese estatus de exclusiva japonesa, unido a una licencia muy protegida difícil de exportar, sostiene su atractivo coleccionista. La caja japonesa completa con spine card intacta sigue buscada por aficionados a los juegos con licencia anime de 16 bits, un mercado estable y geográficamente concentrado.