Capturar, criar y fusionar cientos de monstruos abre un bucle de colección y cría casi ilimitado, aquí duplicado por la reunión de dos episodios. Formar el equipo perfecto, explorar las mazmorras y aspirar al bestiario completo exige innumerables horas. Esa profundidad de cría, adictiva y generosa, cimienta una longevidad que los aficionados a los RPG de captura atesoran.