La secuela llega al final de la vida de NES y supera técnicamente al primero. Aún más inventivo en niveles y mecánicas. Ahora raro y caro, pero el placer permanece intacto.
Vuestro veredicto
Categoría
Plataformas1 jugador3+
Descripción
Secuela de DuckTales con cinco nuevos mundos y mecánicas de bastón enriquecidas. Publicado por Capcom, lanzado en Japón en 1993. Scrooge explora cinco nuevos mundos con nuevas técnicas de bastón, jefes imponentes y cooperativo con Launchpad. El segundo DuckTales de Capcom en la NES, más desafiante que el primero.
Análisis de DuckTales 2
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
2/5
Historia
★★★★★
"Clásico"
La secuela afina el acabado de la primera entrega: contornos más nítidos, fondos mejor nutridos, animaciones del pato descompuestas en más imágenes. Los destinos, Escocia, Bermudas, Egipto, Niágara, adoptan cada uno una paleta completa, y los elementos interactivos se señalan con un ligero contraste que guía la lectura sin recargar.
Fiel al espíritu del primero, la secuela multiplica los temas pop pegadizos y melodiosos hechos para las nuevas aventuras de Gilito. Cada nivel chispea de aires alegres que encajan con el encanto cartoon del juego. Esa generosidad melódica, cuidada y contagiosa, confirma el talento de Capcom para la chiptune NES.
Versión Famicom de la secuela Capcom-Disney, salida japonesa mucho más accesible que el legendario cartucho PAL. El pequeño formato Famicom, la caja japonesa y una etiqueta limpia concentran aquí el interés, manteniéndose el título como entrada de culto dentro de la saga DuckTales. Fuente de origen asequible para quien busca el juego y no la rareza occidental, el cartucho japonés atrae sobre todo a los aficionados al catálogo Capcom Famicom más que a los cazadores de cotización.
¿Merece la pena jugar a DuckTales 2 en 2026?
DuckTales 2 llegó al final del ciclo de vida de la NES y supera técnicamente a la primera entrega. Aún más inventivo en sus niveles y mecánicas, con un sistema de progresión no lineal mejorado y una búsqueda de tesoros más rica, el título de Capcom se ha vuelto raro y caro, pero el placer permanece intacto. Los controles siguen siendo precisos y la banda sonora está a la altura del original. Para los aficionados a los plataformas Disney retro, a Capcom en su cúspide de 8 bits y a los cartuchos tardíos de la NES, sigue siendo hoy una secuela francamente recomendable, perfecta para jugar justo después del primero.