Un veterano venido a menos de los shooters reclutado para un regreso que acaba en sátira de todo el medio: niveles que reciclan las modas de cada época, enemigos que se saben figurantes, un guion saboteado desde dentro por quienes lo programan. El humor meta es aquí lo esencial, maltratando las convenciones del género ante los ojos del jugador: parodia declarada más que un simple guiño.