¿Merece la pena jugar a Extreme-G XG2 en 2026?
Extreme-G XG2 afina la fórmula del primer episodio y da a la carrera futurista N64 verdadera entidad. Los circuitos ganan legibilidad gracias a un motor nuevo, las armas pegan más y las motos se diferencian mejor. La sensación de velocidad sigue siendo vertiginosa, casi alucinatoria a alto nivel, y la confianza al encadenar curvas aporta verdadera satisfacción. Sin igualar la pureza de F-Zero X, mantiene su sitio como racer arcade nervioso. Para amantes del género, un desvío defendible.