Family Games ejemplifica una escasez de mercado mucho más que un atractivo lúdico. Recopilación de juegos familiares editada por Destineer en noviembre de 2010 en Estados Unidos, es shovelware sin ambición, pero una distribución mínima y la práctica ausencia de reediciones enrarecen los ejemplares. La cotización, alta para un producto de este calibre, se debe a esa baja disponibilidad más que a mérito alguno; el interés se limita a los completistas del catálogo 360.