Interés de coleccionismo
The Flash, lanzado en EE.UU. por THQ, aprovecha la licencia DC del velocista pero queda menor dentro de la oleada de adaptaciones de superhéroes en Game Boy. Su deseabilidad viene sobre todo del nombre del personaje y de una tirada estadounidense modesta que escasea el completo, mientras el juego, rígido y anticuado, no dejó huella. Es un título para completistas de licencias DC portátiles más que un objeto buscado por sus méritos.