La conversión Mega Drive de Forgotten Worlds, el shoot horizontal de Capcom con dos héroes musculosos. Divertido a dos, anticuado.
Vuestro veredicto
Categoría
Disparos1 jugador7+
Descripción
Los mercenarios armados combaten ejércitos enemigos en este shoot'em up cenital de Capcom para Mega Drive. Editado por Sega/Capcom, lanzado en Japón en octubre de 1989. Shoot'em up cenital con dos mercenarios en cooperación local, armas a recoger y jefes variados.
Análisis de Forgotten Worlds
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
El héroe flota en ingravidez, torso desnudo y satélite orbitando a su alrededor, en decorados de civilización arruinada que mezclan templos antiguos y máquinas. Capcom multiplica los jefes de gran tamaño, a menudo inspirados en divinidades, y los tonos cobrizos dominan una paleta deliberadamente cálida.
Los temas adoptan una escritura amplia, con metales sintéticos sostenidos y rítmicas regulares que acompañan el lento avance del héroe sin precipitarlo nunca. Cada zona recibe su motivo, y los pasajes en la tienda rompen el ritmo con un estribillo más ligero, casi alegre.
Jugabilidad
"Sólido"
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Adicción
"Atrayente"
Dificultad
"Difícil"
Duración
"Corta"
Información técnica
💾0,37 MB📅01/10/1989
Editado por Sega
Precio, valor y rareza de Forgotten Worlds (Mega Drive)
Forgotten Worlds figura entre las primeras conversiones de Capcom para Mega Drive y acompaña los inicios de la consola en Japón, lo que le otorga valor de pionero. Editado por Sega, adapta el peculiar shooter de mira rotatoria de la recreativa, un control casi nunca replicado en otros sistemas domésticos. Su cotización suelta es modesta, pero las copias japonesas selladas de fábrica y completas en caja se han vuelto rarísimas, y ahí se concentra el interés.
¿Merece la pena jugar a Forgotten Worlds en 2026?
Conversión del shoot horizontal de Capcom, Forgotten Worlds hace encarnar a mercenarios flotantes que disparan en todas direcciones mediante un sistema de puntería rotativa, ante hordas enemigas y jefes colosales. La acción nerviosa, la compra de armas en partida y la imaginería postapocalíptica lo vuelven un clásico del arcade, bien trasladado a Mega Drive. El placer de desfogue sigue intacto. Para un amante del run and gun retro o un curioso del patrimonio Capcom, conserva una intensidad gozosa.