Juego de ritmo de culto de Koei con mecánicas innovadoras donde el jugador guía una melodía por un camino sincronizado con la música. El estilo visual único, la fabulosa banda sonora y la emoción transmitida lo convierten en una experiencia musical inolvidable, aún única en su género en PS2.
Vuestro veredicto
Categoría
Ritmo1 jugador7+
Descripción
Juego de ritmo de culto de Koei e iNiS lanzado en 2001 (Japón) y 2002 (Occidente). U-1, un chaval cósmico con guitarra, debe cantar y tocar para vencer a jefes de aspecto delirante, en una fórmula que combina de manera única timing y movimientos de stick. Banda sonora original de Tomohiko Kira sobresaliente.
Análisis de Gitaroo Man
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
4/5
Historia
★★★★★
"Cautivador"
Trazo cartoon nervioso, colores pop y puesta en escena musical endiablada: cada tema se desarrolla como un videoclip animado rebosante de energía. El diseño singular de los personajes y el ritmo visual encajan a la perfección con la música. Esa fantasía gráfica, viva y original, hace del juego una perla de culto inclasificable.
Deliciosamente ecléctica, la música de Gitaroo Man encadena rock, latino, reggae y baladas en un patchwork alegre e ingenioso. El famoso tema de la guitarra legendaria se pega al combate musical con una energía irresistible. Esa fantasía sonora singular, llena de corazón, constituye todo el encanto de este ovni rítmico de culto.
Versión japonesa original de este juego de ritmo de culto, algo menos extendida que las ediciones occidentales de un título ya discreto en su salida. Esta edición nativa atrae a quien quiere la prensa original de una joya musical en su lengua nativa. Su tirada local sostiene el interés por encima de las versiones PAL y americanas, en un nicho fiel al juego musical singular.
Una joya desconocida
Pocos juegos musicales desprenden tanta personalidad como esta epopeya alocada en la que un adolescente tímido se vuelve héroe a base de solos de guitarra. Difícil y resueltamente aparte, nunca apuntó al gran público y lo reivindica. Su dirección artística pop, sus temas pegadizos y su humor estrafalario lo convierten en un pequeño tesoro para los melómanos en busca de originalidad.