Avance de Gran Turismo 4 vendido por separado, que ofrece un anticipo del motor con contenido limitado. La calidad de simulación de GT4 ya está completamente presente. Interesante para los fans que quieran descubrir prematuramente la experiencia GT4, pero el juego completo es muy superior.
Vuestro veredicto
Categoría
Carreras2 jugadores3+
Pantalla dividida
Descripción
Medio juego de Polyphony Digital lanzado en 2003-2004 que funciona como aperitivo de Gran Turismo 4. Cincuenta coches, cinco circuitos y una escuela de conducción permiten familiarizarse con el motor de la secuela. Un producto extraño a medio camino entre la demo musculosa y el título de pago completo.
Análisis de Gran Turismo 4 - Prologue
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Reproducción casi fotográfica de los bólidos, circuitos modelados con precisión de orfebre y luz natural: la conducción alcanza un realismo inédito. El cuidado obsesivo del detalle mecánico aún impresiona hoy. Ese rigor visual, elegante y clínico, hizo del juego el referente absoluto del género.
La banda sonora está escrita para el aprendizaje repetido del volante. Este medio juego gira en torno a la escuela de pilotaje, sus permisos y ejercicios que se reinician hasta la nota perfecta, y la música se adapta a ello: bucles sobrios, tempo regular, motivos neutros hechos para sostener decenas de intentos en la misma curva sin cansar.
Anticipo jugable de Gran Turismo 4 aparecido antes del juego completo, que ofrece una selección de coches y pruebas como escaparate de la simulación venidera. Aún común en Occidente, su interés reside en ese estatus de prólogo de un hito de la serie más que en la rareza. Una pieza asequible para aficionados a Gran Turismo que quieren documentar la génesis del cuarto título.
La diversión en grupo
Anticipo del gran simulador, más reducido pero ya impresionante, hecho para duelos rápidos a pantalla partida. La competición conserva todo su rigor: la precisión de la frenada y la constancia de las vueltas dirimen entre pilotos, sin sitio para el azar. Conciso y nervioso, hace de aperitivo ideal entre amigos, donde se calienta en unos circuitos antes de lanzarse retos cronometrados sin fin.