Interés de coleccionismo
Penúltima entrega de la saga, este quinto capítulo concentra las revelaciones que preceden de inmediato al desenlace, lo que lo convierte en un eslabón que nadie salta al perseguir la integral. Lanzado en diciembre de 2001, cuando Sega ya había abandonado la Dreamcast, tuvo una tirada aún más corta que los primeros episodios. Esa escasez de fin de ciclo explica una cotización en nuevo superior a los tomos anteriores, pues resulta difícil dar con él precintado.