Primer Guilty Gear en PS2, que introduce el espectacular sistema de combate de Arc System Works. Las mecánicas Roman Cancel y Overdrive ya están presentes. Superba gráfica anime para la época. El punto de entrada de la franquicia para los fans de los juegos de lucha en PS2.
Vuestro veredicto
Categoría
Lucha2 jugadores12+
Descripción
Conversión occidental de 2003 del juego de lucha 2D de culto de Arc System Works, originalmente lanzado en 2000 en Dreamcast y recreativa. Sprites de alta resolución, trece personajes con movesets muy marcados y animaciones de tono heavy metal: Guilty Gear X consolida definitivamente el estilo visual de Arc System Works.
Análisis de Guilty Gear X
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
3/5
Historia
★★★★★
"Sólido"
Sprites de alta definición dibujados a mano, poses flamígeras e imaginería heavy metal: el estilo rock de Arc System Works estalla en cada asalto. La energía de las animaciones y la audacia del diseño de personajes convierten el combate en un concierto visual. Ese golpe estético, teatral y furioso, no ha perdido nada de su brillo.
Firmada por Daisuke Ishiwatari, la música hace aullar un heavy metal rabioso que se pega a la furia estilizada de los combates. Riffs saturados y solos encendidos electrizan cada duelo con una energía hard-rock asumida. Esa identidad sonora ardiente, fijada desde este primer título, se volvería el sello de una serie de culto.
Juego de lucha 2D de Arc System Works de estética rock y sistema técnico exigente, pilar de la escena versus cuya serie forjó una fidelidad duradera. Aún bastante extendido en Occidente, su interés reside en esa identidad gráfica y en su profundidad competitiva más que en la rareza. Una pieza de primer orden para aficionados a la lucha técnica que quieren la estirpe Guilty Gear en la consola.
La diversión en grupo
Furia anime sobrevitaminada donde dos luchadores se lanzan combos vistosos a velocidad de locura, con la agresividad empujando siempre hacia delante. La competición es nerviosa y expresiva, hecha de ofensiva audaz y giros relámpago que galvanizan a ambos. La brecha entre veteranos y novatos puede escocer, pero el estilo flamante y las ganas de revancha reavivan cada asalto sin tiempos muertos.