¿Merece la pena jugar a Gunbird 2 en 2026?
Obra de Psikyo, este matamarcianos vertical apuesta por personajes vistosos, humor ligero y una legibilidad ejemplar más que por un diluvio de balas. El control ágil y los patrones bien dibujados lo convierten en una puerta de entrada ideal al género, premiando además el dominio con una puntuación exigente. La conversión a Dreamcast reproduce con fidelidad la recreativa, con cargas reducidas. Tres décadas después, su ritmo tenso y su encanto de dibujo siguen invitando a rejugarlo.