Versión japonesa del primer King of Fighters portado a GBA, editado por Sammy y encargado de trasladar un exigente juego de lucha SNK a una portátil de botones limitados. El cartucho NTSC-J es la acuñación original de esta adaptación, con la interfaz y las voces japonesas antes de la exportación. Su deseabilidad reside en su condición de port SNK ambicioso en GBA y en la relativa escasez de la tirada japonesa entre los aficionados de la serie KOF.