Puzle de canicas en equilibrio donde inclinas el Wiimote para guiar una bola por tableros suspendidos. Sesenta niveles a contrarreloj recogiendo cristales, con gravedad a veces invertida. Toma de control inmediata, superación personal en los tiempos. Presentación sobria, curva de dificultad medida, rejugabilidad sólida por las marcas. Un pequeño puzle adictivo como Wii sabe ofrecer.