Sacado de la serie de culto, este party game encadena diálogos pícaros y minipruebas por turnos con las inquilinas de Hinata. El humor ligero y el encanto de los personajes lo sostienen, sobre todo para quien conoce el anime. Relajado y entrañable, se saborea a pequeñas dosis, como una visita divertida a viejas conocidas.