Primer Mario Party de la generación, la fórmula contrastada llevada al 3D del GameCube. Tablero clásico, minijuegos variados y ambiente de fiesta familiar que sigue funcionando. Sin revolución pero clásico de noche con amigos, vigente aún hoy.
Vuestro veredicto
Categoría
Fiesta / minijuegos4 jugadores3+
Descripción
Mario y sus amigos participan en variados mini-juegos en este Mario Party 4 de Nintendo para GameCube. Editado por Nintendo, lanzado en Europa en noviembre de 2002. Party game con tablero de juego, variados mini-juegos para 1 a 4 jugadores y modos competitivos en el universo Mario.
Análisis de Mario Party 4
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Jugabilidad
"Sólido"
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Avanzar por el tablero, arrasar con las estrellas y disputarse la victoria en una lluvia de minijuegos: la fórmula fiesta aguanta igual de bien. La suerte zarandea a la habilidad, las alianzas se rompen y los giros provocan tantos gritos como carcajadas. A cuatro, es una velada garantizada donde nadie se queda de espectador.
Adicción
"Cautivador"
Dificultad
"Fácil"
Duración
"Media"
Información técnica
💾0,44 GB📅29/11/2002
Editado por Nintendo
Precio, valor y rareza de Mario Party 4 (GameCube)
Primer Mario Party de la generación GameCube, que traslada a 3D la fórmula de tablero y minijuegos. Su interés coleccionista se ha afianzado con el tiempo: las entregas físicas de Mario Party en esta máquina se volvieron valores seguros, con sus ejemplares completos subiendo notablemente a medida que las veladas retro reavivan la demanda. Esta revisión Rev 1 de la versión europea es la variante que los coleccionistas PAL meticulosos distinguen del prensaje posterior. La deseabilidad se apoya menos en la rareza bruta que en una cotización en alza continua, impulsada por su estatus de clásico familiar.
¿Merece la pena jugar a Mario Party 4 en 2026?
Primer Mario Party en GameCube, la entrega 4 traslada al 3D la fórmula de tablero más minijuegos que dio éxito a la serie. Los nuevos minijuegos aprovechan la potencia de la máquina y el tablero conserva su dosis de caos y vuelcos. En solitario el interés es limitado, pero a cuatro en el sofá el ambiente sigue siendo festivo y el azar sabe condimentar las partidas. Un party game anticuado en su estructura pero aún eficaz para una velada, sobre todo para los aficionados a la vena Mario Party.