¿Merece la pena jugar a Mega Man 11 en 2026?
Mega Man 11 demuestra que la fórmula del robot azul sigue funcionando tras tres décadas. Su sistema de Doble Engranaje, que permite ralentizar el tiempo o golpear más fuerte, aporta verdadera frescura sin traicionar el espíritu de la saga. La plataforma y el disparo siguen siendo exigentes, y cada robot maestro impone su ritmo. La dirección artística rediseñada, limpia y luminosa, divide a los puristas del pixel, pero afirma una identidad moderna asumida. Ni revolucionario ni perezoso, es un regreso sólido y cuidado, accesible por sus niveles de dificultad, que encantará a fans y curiosos en Switch.