Plataformas protagonizado por una ardilla intrépida que aturde enemigos con coletazos en escenarios coloridos y variados. La factura cuidada y el control correcto lo hacen un plataformas honesto, pero sin la chispa que distingue a los grandes del género en la consola. Hoy se juega por su encanto amable y su lado tranquilizador más que por una originalidad marcada. Un plataformas grato y accesible.